¿Descripción correcta?

El médico le contó a mi Mamá una definición de ataque de pánico con un ejemplo basado en un hecho para que los demás lo puedan comprender. Ella se lo contó a Manu y Manu a mí.

Es el siguiente según palabras casi-textuales de Manu:

“Es como si estuvieras en una ruta, y frente tuyo tenés un camión que viene a gran velocidad para atropellarte. Y vos estás ahí, lo ves, sabés como podés escapar…pero estás duro y no podés moverte, esa desesperación y seguridad de que vas a morir es la que sentis vos”

Es algo casi incontrolable, pero no inesquivable.

En medio de la situación

En los momentos que pienso que voy a morir me pregunto que pasaría si hubiera estado durmiendo en este mismo momento, o charlando con mis padres, ¿tendría la misma sensación? Yo todavía no me enamoré, todavía no me quiero ir, entiendanme por favor.

Los dolores cada ves son más fuertes, pensé que habían terminado pero parece que no terminan más. Me mareo, siento miedo, me paro trato de estabilizarme. Me siento cómodo. Mi corazón se relaja, veo que todo está bien. Pero derrepente de pasar a estar parado estaba inclinado llendo casi hacia el piso y me recobro de inmediato, cuando logro entender que me había pasado me pregunto ¿cómo puede ser que casi me caigo si yo estaba parado bien firme? ¿cómo no me pude dar cuenta? Ahí noté que mi mente había dejado de funcionar por un leve momento y mi cuerpo dejó de recibir órdenes, por lo tanto comenzaba a caer hasta que me reincorporé cuando volvió todo a la normalidad.

Los dolores no cesan, pongo mi mano derecha en mi corazón, como siempre lo he hecho. Las pulsaciones me resultan extrañas, siento que la sangre que pasa por mis venas enloquece y me quema todo el cuerpo produciendome un miedo incomparable con otras ocaciones. Todo cesa, miro un punto fijo y no le saco la vista de encima. El clavo en la pared que observo desaparece de mi vista y veo que nuevamente estaba cayendo, lo busco y no le saco la vista de encima. Quiero saber si estoy mareado. No lo estoy.

El pecho comienza a apretarme, cada ves más fuerte, tozo una ves, y comienzo a preocuparme de si ya me llegó la hora y supongo que de ahora en más no podré respirar, y me asusto. Comienzo a ahogarme, y cada ves me mareo más y más.

Me levanto, tomo un respiro grande, inalo, exalo. Como nuevo. Voy a mi cuarto, me siento en mi cama. ¿Todo ha terminado?

Todo terminó, sé que la pasé mal pero no recuerdo que carajo le sucedió a mi cuerpo. Pero me quedo de que mi cuerpo responde mejor que antes, sin saber bien que me había ocurrido.

Me pregunto, ¿antes debía sentirme así?, perdón, ¿antes me sentía mejor que ahora? No lo sé, no recuerdo el “antes” de mi cuerpo. Pero estoy seguro de que es mucho mejor que el “hoy”. Quiero que esto termine, depresiones, que vuelvan las ganas, y no pido que vuelvan las ganas de vivir porque nunca se fueron, me refiero a que vuelvan las ganas de hacer algo, nada en especial, solo las ganas aunque sea de saber apreciar, disfrutar, poder compartir. Estoy seco, no hayo en mi sentimientos, veo a las personas todas iguales por momentos, solo sé que tanto las quiero o que tanto las odio con tan solo mirarlas fijo a sus ojos. La forma de mirar una persona dice todo. “Te odio”, “te amo”, “te extraño”, “volvé”, “eso no”, “soltalo”, “ni se te ocurra”, “que pelotudo”.

Que pelotudo, así me siento yo. ¿Qué mierda hago escribiendo esto en ves de estar durmiendo? Son las 05:47 de la mañana, en horas tengo facultad y todavía no he dormido. Iré a buscar algunos brownies y volveré.

He vuelto, por lo que veo salí aproximadamente hace 25 minutos. No entiendo por que tarde tanto tiempo si la cocina está 3 puertas mas allá sin contar dos pasillos. Los brownies estaban en la heladera, era solo cuestión de abrir, sacar, cerrar. Nuevamente siento un calor en la nuca, que baja y luego se expande como una bomba expansiva en todo mi cuerpo. Se me duerme la cara, se me acorta la vista, pierdo totalmente toda fuerza de todo músculo. Han pasado ya unos minutos y esta maldición no se me va, haré el esfuerzo de levantarme. Pongo la mano en el corazón. No lo siento, me desespero y comienzo a moverme para intentar “rehabilitarlo”. Desaparece todo de la nada. Insisto en que soy un pelotudo, si mi corazón se hubiera parado no hubiera podido ser capaz de mover un solo músculo de mi cuerpo, ya que necesitan ayuda de él.

Se me cansaron los brazos y la vista. Sin contar las muñecas y los dedos. Dejo de escribir y me retiro, pensando en que mañana, cuando despierte, lo postearé.

Parece estúpido, pero dudo en si algún día despertaré y cuando digo “nos vemos”, o “hasta mañana”, miento, no espero ver a esa persona mañana porque siempre estoy casi seguro de que no habrá un mañana para mí. Es triste sentir esto. Siento lástima de mi mismo, pero es lo que me pasa.

Ya es hora de terminar con este texto, me animo y dejo de escribir en este momento.

Vísperas de un futuro

El título lo puse porque además de estar en vísperas de mi cumpleaños, ya terminé el secundario y me esta llendo bien en el ingreso a la facultad. Estoy comenzando una nueva vida, que difiere de la anterior, esta llena de cosas nuevas, como ser independiente, estudiar sin que nadie me lo diga, arreglar mis propios horarios, etc.

¡Y además Google se está apoderando de todo jajaja, ya compró hasta blogger.com!

Seguiré escribiendo, suerte.

Delirios de colegio.

Como siempre, en el colegio, con más nada que hacer, me puse a escribir boludeces y bueno, son dos cortitas.

Esta te deja pensando, parece complicada pero es muy fácil de entender:

No se puede no mirar atrás, cuando el futuro no es pasado.

Y esta era una canción, pero nunca llego a su fin:

No quieres estudiar, tampoco trabajar
No quieres hacer nada, es que estás en la pavada!

Día del amigo.

Amigo no es el que ríe contigo en tus momentos de felicidad,amigo es aquel que llora contigo al decirte una verdad!Que te dice tus errores para ayudarte a cambiar y esta contigosiempre y sin esperar.

Es aquel que escucha tus problemas, te aconseja y siempre a tulado esta!Amigo es el que dispuesto está para compartir contigo alegría,tristeza y soledad,que no te miente para contigo bien estar,es el que nos dice una verdad en la cara aunque nos haga llorar.
Hoy quiero decirte que eres un amigo de verdad,porque has sabido estar conmigo en mis momentos de soledad.Cuando te he necesitado aquí tu siempre estas me das tu apoyoy me ayudas a caminar.

Por eso quiero decirte que eres mi amigo, un amigo de verdad.

Esto me lo pasó una amiga, gracias fer!.

Llego tarde pero bueno, vale la pena.

Vida, oportunidades, amigos, y tóxicos.

Siempre me había interesado todo lo prohibido. Pero que me interese no significa que haga todo lo prohibido, pero yo sabía que ese día iba a terminar con un doloroso aprendizaje.

Levanto el teléfono, marco, y al escuchar la voz excitante de una señorita hago el pedido del coche que me llevaría al principio de un final que no tiene fin.

Me despido de mis padres, como siempre. Controlando si estaba todo me subo al remis que hacía ya un rato me estaba esperando en la salida de mi hogar.

Con un “Buenas noches” y una sonrisa ingreso al automóvil, y le dije que haga una parada en Acuario, así compraba cigarrillos. Bajé del auto una vez pagado el remis, compré los cigarrillos.

Me decidí a caminar, sabía hacia donde caminaba, pero no quería ni pensar en lo que iba a hacer, porque sabía que estaba sacándome una gran duda, y estaba rompiendo muchas promesas, estaba decepcionando a muchos amigos, y también que tenía muchas cosas más en mente que aún no recuerdo.

Había llegado a mi destino, estuve ahí un rato. Me levanté medio confundido y continué con mi recorrido. No sabía bien que había hecho, pero lo que si sabía, es que lo había hecho y bien. Un mareo incontrolable se incorporó de repente, causándome dolor en todo el cuerpo. Mi corazón comenzaba a latir cada vez más y más fuerte, gritaba libertad!. Daba la impresión de que no me quería más, y quería liberarse de mí para no sufrir más, tal vez para irse con alguien que no lo maltrate tanto como yo, no lo sé. Pero lo que si sé es que nunca en mi vida había sentido tal dolor general.

Comencé a correr en dirección a lo de mi amigo RO Siempre antes de llegar a su casa, para no despertar a sus padres al tocar timbre, llamo a su celular y lo dejo sonar 3 veces. Él al oír su celular sonar, espera a que yo corte mientras se dirige hacia la puerta. Si no deja de sonar es que me tiene que atender, pero normalmente dejaba de sonar. Excepto esa noche, sábado si no
mal recuerdo.

La calle se estiraba cada vez más y me dio la impresión de que no iba a llegar nunca. Me paré en la esquina cuando llegué, y vi un auto a lo lejos, decidí esperar a que pase. Lo venía siguiendo con la vista, pero de repente el auto se desvaneció como un fuego artificial en año nuevo. Miré hacia el otro lado, y el auto había avanzado ya media cuadra y no había ni reaccionado en todo ese
tiempo. Un miedo tremendo. Me decidí a llamarlo. Me atendió y cuando le expliqué lo sucedido, salió corriendo de su casa preguntándome donde estaba. Lo último que me acuerdo de esa escena es que él venía corriendo con cara de preocupado y muchas ganas de ayudarme. Me llevó a su casa y dejamos algunas cosas y nos fuimos a caminar al rededor de la clínica a pedido mío.

Había llegado la hora del delirio. Se me antojó ir a la AM PM a comprarme una coca y un alfajor, porque “lo dulce me va a sacar el mareo”. Recuerdo que entraba y salía, porque los cambios de temperatura me daban unos mareos que me hacían volar, entonces para evitarlos me quedaba en la puerta, con la puerta abierta. Pero no duró mucho, mi corazón se detuvo y un silencio partió el tiempo
a la mitad. Con un repentino grito: “Me voy a morir!”, fuimos urgentemente hacia la clínica más cercana, el Policlínico.

Al ingresar todo empezaba a cambiar. Sentía una tranquilidad, pero también tenía más seguridad en lo que me iba a pasar, me iba a morir, solo pensaba en eso. Los dos que atendían en recepción con una cara de soberbios clavaron la mirada en mí. La conversación que tuvimos…fue algo…fue una mierda. No me creían, eso fue lo que más me molestó.

Hombre 1: Ajá…y… qué me dijiste que sentías?
Yo: Que me va a agarrar un ataque al corazón.
Hombre 2: (Se ríe disimuladamente).
Hombre 1: Se ríe y disimula tapándose con la mano.
Yo: ATIENDAME POR FAVOR, TÓQUEME EL CORAZÓN, MIRE!!!.
Hombre 1: No no, yo no quiero tocar nada…
Hombre 2: Levanta los hombros como diciendo: ¿Qué querés que le haga?
R: Está muy descompuesto mi amigo, por favor ayúdenlo.
Hombre 1: Bueno…a ver…dame tu nombre…
Yo: ee…ma..Matías…Ré…
Hombre 1: ¿Edad?
Yo: (Me quedo sordo, pierdo la vista y la conciencia, trato de reincorporarme
concentrándome y haciendo una fuerza con la mente incontrolable)
Mientras…
R: 17 (se voltea y me ve desvaneciéndome contra la pared)
Hombre: ¿Obra social?…
Yo recuperándome: EH?, QUE?, QUE SE YO!..
R: PERO NO VE QUE ESTA MAL!, ATIENDALO YA!, DESPUES ARREGLAN TODO!
Hombre 1: bueno está bien, pero después le cobro la consulta…
R: Después hace lo que se te cante, ahora atiéndalo antes de que le pase
algo…
En ese momento comencé a caminar porque el cuerpo se me dormía.

Minutos después…llega la enfermera.

Con cara de NADA, pregunta a quien tiene que atender. Creo que era medio obvio, yo estaba dando vueltas en círculos amarrándome el corazón, y RO preocupado mirándome, pero bueno, eso no viene al caso.

La enfermera me llevó a un cuarto, me preguntó que me pasaba y le dije que me había mandado una cagada. Y me preguntó que sentía, le conteste: “Me voy a morir”, y ella solo sonrío diciendo: “No seas sonso!”. Cuando le dije que me toque el corazón su sonrisa cambió, su cara no era la misma. Media nerviosa tomó el estetoscopio y mientras más cara de sorprendida ponía al escuchar mi corazón, más fuerte me apretaba la mano. Llamaron al Dr., era cuestión de minutos y llegaba.

No tenía noción ni donde estaba, me estaba olvidando de todo (amnesia temporal). Mientras estaba con la enfermera y sentía que todo iba a empeorar, Raúl llamaba a mis padres. El doctor llegó, me analizó, me hizo una serie de preguntas que no fui capas de responder. Al ver mi estado me dic oxígeno. Podía ver temor en sus ojos, se estaba enfrentando a algo desconocido. Pero sus ganas de ayudar sobrepasaban cualquier temor.

Llegaron mis padres. En esos momentos estaba con convulsiones, cuando le conté a mi madre lo que había hecho y el doctor le contó todo lo que le había dicho previamente se fueron a fuera y mi madre volvió con una cara diferente. Hablaron con mi padre y él también. Desde ese momento sabía que corría el peligro de morir, yo pensaba que en realidad “ya estaba muerto”, que lo que me
estaba pasando era PRE-mortem, y nadie me quería decir nada para no asustarme.

Sonrisas falsas, cariños falsos, me daban tranquilidades pero para mí eran más tranquilidades de que iba a morir. Y pensé que habían perdido la fe en mí. Veía que todos conversaban y yo no escuchaba ni entendía nada, solo veía todo borroso, sentía que flotaba y que mi cuerpo se estremecía de una manera imparable. Mi padre miraba los 5 centímetros que dejaba de espacio entre la camilla y yo con las convulsiones. Decidieron llevarme al hospital.

No sé si fue en la clínica o en el hospital, pero recuerdo que cuando podía escuchar, y tenía todos los sentidos agudizados, escuché que un doctor le decía a mis padres que estaban en un pasillo, que yo quedaba seguramente en coma, o me agarraba un ataque al corazón, y con esas dos posibilidades era obvio que la posibilidad de perder la vida no era descartada.

Fue todo tan rápido, cerré los ojos y sentí al rededor de 9 pinchazones, los abrí y me habían sacado muestras de sangre, me habían conectado suero y tenía un equipo de profesionales a mi lado mientras otros profesionales se contactaban con el equipo de toxicología de la plata. Todos reunidos para salvarme la vida.

Me olvidaba de respirar, no me acordaba de nada. No existía ni el futuro, ni el pasado. Solo existía el presente. Solo recordaba que tenía que respirar, no había tiempo para preguntas.

Nunca había tenido tantas ganas de terminar con el dolor, suicidarme era una posibilidad, pero no podía moverme, siquiera podía hablar. Se me cruzó por la mente pero ni lo hubiera intentado. Podría haber cerrado los ojos y ya, pero no me iba a dejar ir tan fácil. Tenía amnesia pero mi corazón seguía en pie. No iba a hacer sufrir a toda la gente que me quería, y me quiere, solo por parar mi sufrimiento, al fin y al cabo el sufrimiento era mi paga, era mi condena, era mi lección.

No quería dormir. Pude orinar y me salvé de la zonda. Vino un doctor con una máquina, me conectó una pinza grande en los pies, otra en las muñecas, y una sopapa de metal en pecho, cerca del corazón. Previamente a esas partes las había mojado en alcohol. Supuse que me darían descargas eléctricas, pero no fue así. Me estaban realizando un electrocardiograma. Tenía miedo de mirar la
pequeña “agujita” que iría marcando con tinta las palpitaciones de mi corazón, pero ya no me importaba eso, y me puse a mirarlo. Me aterró ver la velocidad con la que trabajaba eso, y ver que el papel en el que se escribía era una marca negra. El médico me miraba con cara de preocupado y llamaron al de terapia.


Perdí la conciencia, pero estaba despierto. Nunca me dormía, no quería dormir, no me quería rendir, estaba constantemente haciendo una gran fuerza mental, y movía mi cuerpo para no dejarme ir. Yo podía vivir, yo iba a salir adelante.

Estuve una eternidad mirando el techo, agarrado de la mano de mi madre, hasta que me dijo: “¿Vamos a casa?”, yo seguía con taquicardia, pero me quería ir de ahí. Estaba muy cansado. Llegué a casa, y el calor de la misma me provocó sueño, estaba más tranquilo…estaba en casa. Llegué a las 11.00 de la mañana del día Domingo si no mal recuerdo, y el acontecimiento había comenzado a las 11.00 de la noche el sábado.

Desperté. Esa tarde fui al colegio. Aún seguía mareado. Aún hoy, jueves sigo mareado. Y hasta ahora, todos los días a las 11.00 de la noche me agarran taquicardia y el mareo insoportable que me nubla el pensamiento.

El miércoles vino uno de mis mejores amigos, M. Me dijo que me iba a cagar a pedos, y lo hizo. Hasta ahora él fue el único que se animó a echarme todo en cara – los demás sé que tienen ganas, o que tuvieron en su momento. Ganas de pegarme, de preguntarme porqué lo hice!?!, de putearme, de comprenderme, ganas de tantas y de ninguna… – él me hizo reflexionar, me apoyó, me dio consejos, me hizo llorar, me hizo entenderlo, y es gracias a él, a Raúl, a los médicos y a mis otros amigos, que hoy día valoro más mi vida aunque no lo demuestre.

La oportunidad que me dieron es muy grande y no puedo desaprovecharla.

A mis amigos: Sé que los abandoné, sé que no les conté que me pasaba, sé que los ignoré. Pero ustedes fueron los que se preocuparon por mí, ustedes fueron los que llamaron para ver como estaba, ustedes fueron los que le avisaron a todo el mundo de mi estado, los que no lo podían creer, los que fueron al hospital y a la clínica, los que vinieron y no van a parar de venir a visitarme. Ustedes son mis amigos.

Perdón por no haber usado de ustedes, me he comportado como un gran idiota. Quiero pedirles perdón, y liberando una gran cantidad de lágrimas en estos momentos, les quiero decir que los quiero, y que estoy aquí, en pié, escribiendo esto, valorando más mi vida gracias a ustedes, mis amigos.

Ustedes me salvaron la vida.

Watafaq?

Léase (ÜberCursi)
Me he dado cuenta de que algunos no saben apreciar,
no tienen idea de lo que es saber respetar,
ignoran todo aquello que vaya más allá de su prototipo de “mujer” por ejemplo,
basta del superficialismo, miremos un poco más adentro muchachos,
la personalidad cuenta…

No hay palabras para describir lo que siento,
porque sin duda, lo que siento, es algo por dentro.

No puedo fallarle a mi corazón,
el ha actuado con toda su razón,
y yo sin un poco compasión.

“La persona que amas no es con la cual tu puedes vivir,
la persona que amas es con la cual NO puedes vivir.”

Si mis labios pudieran hablar, dirían tantas cosas hermosas
que a cualquiera harían llorar.

Describir en una poesía no es cosa fácil,
no es solo tener el valor de redactarla,
sino también el sentimiento de apreciarla.

Mafia

Mafioso, ¿quién?, ¿yo?.

“Yo no soy mafioso, pero los accidentes son una posibilidad, y una posibilidad es que te levantes (si podés), y te encuentres tirado en un sanjón al lado de la ruta con 4tiros en el pecho, pero solo es una posibilidad nomás. Y no soy mafioso.”

Una de mis frases que inventé debido a una película de mafia, y lo remoldé a mi modo que cada tanto hace morir de riza a bastante gente, entre ellos a nico. =)
Suerte nico en tu viaje a Inglaterra!. Peace off bro!. =P

Estar enamorado.

(No lo estoy, y agradezco a mi viejo por proveerme de este material)

Estar enamorado, amigos, es encontrar el nombre justo de la vida.
Es recobrar la llave oculta que abre la cárcel en que el alma está cautiva.
Es advertir en unos ojos una mirada verdadera que nos mira.
Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida.
Es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra sombra está vencida.
Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de cigüeñas y campanas.
Es gobernar la luz del fuego y, al mismo tiempo, ser esclavo de la llama.
Es contemplar un tren que pasa por la montaña con las luces encendidas.
Es escuchar a medianoche la vagabunda confesión de la llovizna.
Estar enamorado, amigos, es padecer espacio y tiempo con dulzura.
Es despertarse una mañana con el secreto de las flores y las frutas.
Es contemplar en cuerpo y alma que la tarea de ser hombre es menos dura.
Es empezar a decir siempre y en adelante no volver a decir nunca.
Y es además, amigos míos, estar seguro de tener las manos.

Cocomiel

Sí sí, el mismo, se acuerdan de cocomiel?, bueno aquí está el clip para descargarlo. (lo quité porque dejó de funcionar, si lo quieren mandenme un mail a badbehaved@hotmail.com)

Televisión – Cocomiel

Cucú soy yo, soy cocomiel
bichito de suerte soy yo
mi trebol mágico es muy genial
me hace la vida soñar
si algún peligro hay
ese voy a cantar
lalalala, lalalala
y todo sale bien!

Cucú soy yo soy cocomiel
fantástico es mi país
aire puro el agua azul
y aqui soy muy feliz

yo soy escarabus
escarabajo autobús
no se qué carajo dice
y nos divertimos los dos!

en cocolandia vivo yo
con flores al rededor
cucu soy yo cocomiel
bichito de suerte soy yo

COCOMIEL…

Letra por mi =P.

Newer entries » · « Older entries